martes, 26 de mayo de 2009

Mamá, Papá, yo y...mi futuro.

En la hora de Derecho, al hablar de como a medida que crecemos y somos mas capaces aumentan nuestras responsabilidades, surge un gran debate sobre la formación previa que tenemos en nuestras casas por parte de nuestros padres. Esta formación a la que nos referimos es la educación que tenemos adquirida a medida que crecemos, es eso que nos inculcan o no nuestros papás.
Hay padres y padres, están los que siempre te cuidaron, a veces en exceso como metiéndote en una burbujita de cristal, esos que estan atrás tuyo cada vez que dabas un paso tratando de que no te caigas, que no te golpees acá y no te lastimes allá, esos que aunque te dolía la panza te metían la cucharada de sopa en la boca porque tenés que comer, aunque todos los días te tragabas tres platos pero justo ese día no te sentías bien. Están los que no te dejaban prender la tele para ver el último capítulo de Chiquititas o Cebollitas, hasta que no terminabas la tarea, y si la letra del tercer renglón te había salido corrida tenías que pasar toda la hoja porque a mamá no le gustaba.
Al mismo tiempo también están los padres que te cuidaban siempre, pero dejándote que aprendas de los errores a medida que crecías, que si te caías andando descalzo por el patio mojado te dieras cuenta solo de que no tenías que andar mas descalzo, que si en la prueba del colegio te había ido mal supieras que tenías que repasar más y buscar el error para corregirlo en la próxima evaluación. Esos que siempre te ayudaban y estaban presentes en tu crecimiento pero dándote la libertad de que aprendas por tus propios medios, siempre con los límites puestos en casa.
O también esos padres que te defendían por demás aún sabiendo que vos eras el que habías empujado a tu primito por el tobogán del pelotero en la fiestita de cumpleaños. Esas mamás que cuando traías una mala nota iban al colegio a quejarse con la directora, la maestra, la portera, y la que limpia también, aunque sabían que vos de verdad habías hablado en clase y no prestaste atención.
Pero vamos creciendo y los papás cambian con nosotros. Ahí surgen esos que cuando llegas a la adolescencia donde querés salir a bailar con tus amigos te decían "te llevo y te voy a buscar", "mandame un mensajito cuando entrás al boliche, y cuando te subís al remis mandame otro así se que estás volviendo", "mostrame la libreta antes de irte", "hasta que no levantes matemática no salís", y miles de frases más que ustedes están muy acostumbrados a escuchar seguramente.
Ahora, se ve que en los casos anteriores todos los chicos tuvieron la presencia y el apoyo de sus padres, en mayor o menor medida. Ahora sí, es cuando viene la gran discusión en la clase. Muchos decían que sus padres estaban "muy encima de ellos" viendo a dónde van a bailar, con quién salen, a dónde se juntan, qué notas tenés en la libreta, etc. Otros decían que sus padres les dan la libertad de salir (siempre y cuando cuidandose de todo, obviamente, y comportandose como habían sido educados), sin importar las notas que uno lleve en su libreta, porque al fin y al cabo la responsabilidad es de uno y el futuro que estamos construyendo es el nuestro y no el de papá y mamá, y el no dejarte ir a bailar no te cambiaba la nota mágicamente. Algunos decían que los chicos estudian para ser el orgullo de sus padres, que solo lo hacen para hacerlos felices y que cuando llegue el findesemana los dejen ir a bailar. Pero ahora viene mi pregunta sobre éstos últimos que nombré. ¿Cómo se te cruza por la mente estudiar para tus papás? Esta bien, en parte pueden tener razón, porque al fin y al cabo son ellos los que nos brindan la posibilidad de estudiar. Pero será que en mi caso me dieron ese derecho a estudiar porque quieren lo mejor para mi y para mi futuro, no porque quieren estar orgullosos de tener una hijita brillante que siempre traiga las mejores notas, y que se pase los finesdesemana encerrada estudiando, porque de hecho no es así. Debo admitir que no soy ninguna fanática del estudio, es más no me gusta estudiar, pero cada vez que me levanto sin ganas de ir al colegio, pienso en el mañana; cada vez que me siento en frente de los resumenes para las pruebas, pienso en el mañana; cada vez que me satura el colegio y me brota el stress, pienso en el mañana; cada vez que hablo del trabajo y la universidad del año que viene, pienso en el mañana. Siempre pienso en el mañana y asi me salen las ganas de seguir estudiando de adentro. Porque gracias a mis papás hoy soy lo que soy, pero también voy a ser algo en el futuro...gracias a mi.



Ampliación del tema:

Rocío Vedda 5ºB

2 comentarios:

Beeeeere dijo...

Creo que inicie esta charla en la hora de derecho, cuando conté lo que me había pasado un sábado a la noche. Cuando le pedí permiso a mi papa para salir, y el me respondió con un “mostrame la libreta”. El sabia que tenia física baja, entonces no me dejo salir, porque decía que no me había visto hacer mucho por levantarla. Y así fue cuando surgió el debate…
Yo creo que hay padres y padres. Yo de los míos no me puedo quejarme, aunque a veces no este de acuerdo con las decisiones que toman o su manera de pensar. Pero se que en fondo quieren lo mejor para mi y no me perjudicarían para nada. En el momento del no, no lo entendí. Hasta provoque una pelea con el. Quería saber o que me explique porque siendo esa materia sola no quiera o no me deja que saliera a bailar con mis amigas. Voy a aclarar algo, mis papas no quieren que sea la chica 10 de la clase, la traga, la que se la pase estudiando todo el día. Simplemente quieren que apruebe el colegio bien, ya sea con un seis o con diez, y que aproveche de algunas materias para tener un conocimiento aunque sea mínimo el día de mañana y porque quieren lo mejor para mi y para mi futuro.
Yo tengo bien en claro que es lo que quiero para mí, y para mi futuro. También se que mis papas me conocen y saben como pienso y sobre todo que es lo que quiero para mi vida. Yo dentro de un año, voy a estar estudiando para mi, no para ellos. Voy a estudiar para no andar carboneando el día de mañana o dependiendo de algún hombre para vivir. También voy a estudiar porque elegí una carrera que me gusta desde chiquita y quiero llegar a ser una buena profesional.
Hoy te digo que estudio para aprobar las materias nada más, y para que no me pase de nuevo lo que me paso el sábado.
Es un poco CONTRADICTORIO lo que estoy diciendo, porque ahora estudio para mis papas se podría decir o no de esa manera, para aprobar, ya sea con un seis o con diez, las materias que no me gustan o me cuestan muchos más, como por ejemplo física.
En un par de meses se que me voy a encontrar estudiando lo que YO ELEGI y lo que a MI ME GUSTA entonces ahí las cosas van a cambiar.

Berenice Caraballo 5toB

Alejandro Lamela dijo...

Estoy de acuerdo con vos. Creo que los padres deben tratar de estar al tanto de como le va a uno en el colegio, y depende de nuestro esfuerzo demostrado por ganarnos una buena nota y su confianza, serán cada vez mas permisivos, ya que saben que te esforzàs todas las semanas y te dejaran seguir con tus planes tranquilamente. Por otro lado, no habría que enojarse con ellos ante una situación de “no me dejo salir” porque los que tienen razón en este caso son ellos, los padres y hay que darse cuenta que intentan ayudarnos al brindarnos la posibilidad de estudiar, a no decaer en los estudios y en todo tipo de cosas para que seamos cada vez mejores personas. Además como vos muy bien decís: “Porque gracias a mis papás hoy soy lo que soy, pero también voy a ser algo en el futuro gracias a mi”

Lamela Alejandro 5to A